31 mar. 2015

24 de Marzo 2015 - Hoy Como Ayer

Hoy como ayer, el estado, la patronal y los dirigentes sindicales sostienen la explotación y la represión del pueblo. 

El caso Nisman y la lucha entre espías y alcahuetes de la “justicia” y el gobierno, sacó a la luz lo que muchas organizaciones venimos denunciando y padeciendo hace mucho tiempo, y con particular fuerza desde la condena a los Petroleros de Las Heras: La represión no terminó con la dictadura. 

El hecho mismo de que Gerardo Martínez, un ex agente del batallón 601 de Inteligencia sea secretario de la UOCRA, un agente de “inteligencia militar” jefe del Ejército, un buchón entregador como Pignanelli sea secretario del SMATA, un ex-SIDE vicerrector de la UBA, y tantos otros ejemplos de burócratas que a diario eligen por nosotros qué nos conviene y qué no, son claros ejemplos de que la represión no es patrimonio de las dictaduras militares sino que en democracia se vuelve más necesaria para mantener la mal llamada PAZ SOCIAL y, sobre todo, los negocios. 

Por esas razones, al día de hoy reprimen pequeños movimientos de trabajadores y trabajadoras. Como pasó en Lear, como pasó en Kromberg & Schubert, Gestamp y tantos otros, como pasa cada vez que los trabajadores de Emfer y Tatsa cortan Avenida General Paz, bloqueando la puerta de la fábrica, para que todos nos podamos enterar las injusticias que se viven dentro de la fábrica. Porque necesitan cortar con la organización y el avance de los explotados, reprimiendo tanto con policías y gendarmes, como con bandas armadas que actúan como grupo de choque, como en la línea Roca, cuando en 2010 cayó asesinado Mariano Ferreyra a manos de la patota organizada por la Unión Ferroviaria. 

El retorno de la democracia no se ha traducido en un cambio significativo, tanto en política económica como en la democratización del poder. La criminalización de la protesta y de la pobreza contienen, de forma implícita, un “no te metas”. Distancia que garantiza el consenso para el aumento del gasto público en seguridad, que conlleva un aumento también del control social en los barrios a través del gatillo fácil, las torturas en comisarías y el constante hostigamiento que recibimos desde pibes en los barrios para mantenernos callados y pasivos en nuestra miseria, sin querer organizarnos. 

A 32 años del retorno de la democracia, la represión del Estado argentino junto a los grupos patronales y sus patotas Sindicales tienen más de 65 asesinados por luchar, 7000 trabajadores procesados en distintos conflictos, y contabilizan 4200 asesinados en democracia por las fuerzas represivas del estado. 

Por esto, hoy más que nunca es necesario organizarnos en nuestros trabajos y barrios, entre iguales y de forma horizontal, con una lucha constante para que juntos podamos frenar el avance de los explotadores de nuestras vidas y emanciparnos de una buena vez. 

De Julio López a Luciano Arruga, de Kosteki y Santillán hasta Carlos Fuentealba y Mariano Ferreyra. De la judicialización de la comisión interna de la línea 60 hasta la condena a perpetua a los Petroleros de Las Heras. De las represiones a Emfer-Tatsa hasta la traición de Smata en Lear y Gestamp y las traiciones del Frente Gremial Docente. Del asesinato de Teresa, pasando por los presos de Corral de Bustos, hasta la lucha del Pueblo Qom y de la Comunidad La Primavera. El estado, la patronal y los dirigentes sindicales sostienen la represión y la explotación. 

Este 24 de marzo, los trabajadores de la FORA nos volvemos a movilizar. 

Por los 7 mil procesados por luchar, 
Por los 2 mil desaparecidos en democracia, por los tantos femicidios por año. 
Por la Libertad a los Petroleros de Las Heras 
Por la libre asociación de los trabajadores. 

Consejo Federal
FORA-AIT

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